Y de repente, cuando peor te sientes y más cariño necesitas, aparece una sonrisa, la más perfecta de todas, aquella que al verla sientes que el corazón te va cada vez mas rápido y notas cómo va subiendo hasta llegar a tu garganta. Y es ese segundo en el que te quedas pensando y te das cuenta que el dueño de esa sonrisa es el que en este tiempo, ha sido el motivo fundamental que te daba fuerzas para levantarte todas las mañanas, para volver a sentir ilusión, confianza y retroceder en ese sentimiento que hacía tanto que no sentías, que (le) echabas de menos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario